Carta para un principiante asustado

September 21, 2018
September 21, 2018 Nicolás Fries

Si te pagaran por cada vez que dijiste “este año si voy a hacer dieta” o “este año full gym” en enero, probablemente serías pobre, nadie te va a pagar por hablar, porque es MUY fácil. Es sencillo decirte a vos mismo/a que ya es tiempo de hacer algo por amor propio, o buscar dietas en internet, (Atkins, keto, paleo, vegano, vegetariano, south beach, whole 30, etc etc etc… no me alcanza el espacio para enlistarlas todas), es fácil buscar rutinas de ejercicio de 5 minutos con los cuales vas a reemplazar un gimnasio o programas milagrosos más ficticios que los súper héroes.

Seguí el programa de entrenamiento y nutrición con el que Bruce Wayne perdió 40 libras y definió su six pack… ¡EN 7 DÍAS!

 

Nada de esto requiere ningún esfuerzo o sacrificio de tu parte más allá de gastarte tus datos móviles buscando estas cosas en Google o Youtube y probablemente vas a pasar horas viendo videos o artículos que te van a hacer sentir bien y van a ayudarte a auto-convencerte de que es momento del cambio ha llegado. Seguro empezarás a ver videos motivacionales o casos de éxito como Arnold Schwarzenegger o La Roca, así como miles de playlists que vas a encontrar acerca del tema.

 

Cuando menos te das cuenta ya te suscribiste a 24,000 canales de fitness y 45 newsletters de “healthy lifestyle”

 

Pero en la práctica todo es distinto, tu dieta milagrosa solo logró dejarte con hambre, tu rutina de 5 minutos te aburrió después del tercer día y el pensamiento de “voy a correr en las mañanas” fue reemplazado por 10 de “Solo 15 minutos más y me levanto”.

“La única maratón que voy a hacer será una de Netflix”

 

No digo que los fitness influencers o páginas que encontrés por ahí no sepan nada, todo esto es normal, y probablemente tengás que pasar por estas etapas antes de darte cuenta de que es mejor hablar con quien sabe Y que además puede ayudarte personalmente, al mismo tiempo. Es ahí donde entra en escena todo el staff de Hit Gym y tu voluntad (Este espacio fue auspiciado por Hit Gym – Marca Registrada)

Todos te motivan a su manera (Mención honorífica a Chief Donaldo y Koke)

 

Así que si estás leyendo esto, felicidades, probablemente ya tomaste esa decisión, ya hablaste con Juanki acerca de tu nutrición y ya hiciste tu inducción (No era mi intención que rimara). Ahora si se viene lo bueno, este es el momento donde te encontrarás con un obstáculo: Vos mismo/a. Le encontrarás un problema a cada solución y las excusas caerán como agua de mayo,

Lo bueno es que todo el staff siempre encontrará una forma de ayudarte, estarán ahí para vos en cada etapa de tu recorrido y te van a corregir una y otra vez con tal de que cada movimiento que ejecutes sea perfecto. Todos ellos sacarán lo mejor de vos y te empujarán constantemente fuera de tu zona de comfort. Es más, te reto a que les des cualquier excusa por la cual no podés hacer algo. Ellos SIEMPRE te darán una opción:

  • “Me cuesta levantarme en la mañana.” – Vení a en la noche.
  • “Salgo cansada/o del trabajo.” – Vení a las 5 am (Recuerdo que Juanki ni siquiera me preguntó, solo me dijo “te espero mañana a las 5”…. #NoPressure.)
  • “No tengo tiempo para hacer desayuno.” – Hacete un batido de proteína.
  • “Jamás he hecho algo así.” – Empezá suave (No hay por qué utilizar mancuerna de 45 libras de buenas a primeras)

 

¿Es difícil? Si.

¿Te va a tocar modificar tu rutina diaria? Probablemente.

¿Creará algún tipo de conflicto? Ni lo dudés.

Eventualmente te acostumbrás y todo deja de ser tan complicado, aunque siempre hay cosas que podés hacer para facilitar el proceso.

  • Si vas en la mañana, dormí con tu ropa deportiva (Las primeras semanas dormía hasta con tenis puestos)
  • Prepará tu comida del día la noche anterior
  • Llegá al gimnasio lo más frecuentemente posible (Como me dijo Juanki una vez: “Estando aquí solo te queda entrenar, ¿Qué más vas a hacer?”)
  • Dale prioridad (Si, eso significa dejar de ir a echarse dos que tres entre semana para ir al gym un sábado o dejar de lado las conversaciones nocturnas y dormir bien para estar listo en la mañana).

 

Just do it

Ya empezaste, ahora metele ganas al asunto

Que los buenos hábitos se demoren 21 días o 6 meses en pegarse a vos no importa, solo te queda confiar en el proceso y dejarte ayudar para que en algún momento podás ver hacia atrás para admirar tus avances y decir: “Si me pagaran por cada vez que digo “No puedo, tengo que ir al gym”, sería millonario/a”.

Igual nadie te va a pagar, pero vos entendés.